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miércoles, 20 de septiembre de 2017

Las Mentiras de Carles



Tras conocerse los registros y detenciones efectuados ayer por la Guardia Civil en diversas dependencias de la Generalitat, su presidente, Carles Puigdemont, formuló una serie de afirmaciones falsas. Creemos fundamental que en una democracia las autoridades públicas no puedan mentir impunemente a la ciudadanía.


1. “El Gobierno de la Generalitat ha sido objeto hoy de una agresión coordinada de las fuerzas policiales del Ministerio del Interior”. Falso: los registros y detenciones practicados el miércoles en distintas dependencias de la Generalitat fueron ejecutados por indicación del juez de Instrucción número 13 de los juzgados de Barcelona. El instituto armado actuó por tanto en su calidad de “policía judicial”.

2. El propósito de la operación es “suspender la actividad del Gobierno” catalán, “que tiene la legitimidad democrática”. Falso. Solo se ha intervenido sobre las actividades relacionadas con la organización del referéndum secesionista. El Govern sabe, pues así se lo ha comunicado el Tribunal Constitucional, que ese referéndum es ilegal y que no tiene competencias para organizarlo. Por otra parte, el Govern sostiene que basta con el apoyo de una mayoría de los diputados electos en las elecciones del 27 de septiembre de 2015 para derogar el Estatut de Autonomía. Pero se equivoca: lo que define a una democracia no es la existencia de una mayoría sino que esta no pueda saltarse la ley impunemente.

3. “Esta agresión carece de amparo legal”, vulnera “el Estado de derecho” y la Carta de Derechos de la UE, suspende “de facto el autogobierno y ha aplicado de facto un estado de excepción”. Todo es falso. La intervención policial se realiza al amparo del poder judicial y cuenta con el respaldo del Tribunal Constitucional. Se enmarca pues en el Estado de derecho, del que la independencia judicial es pilar básico. Tampoco puede decirse que se haya suspendido la autonomía catalana. No se ha empleado el artículo 155 de la Constitución, que permitiría intervenirla puntualmente; ni se ha aplicado la Ley de Seguridad Nacional, que permitiría al Gobierno asumir el mando de todas las policías. Tampoco hay Estado de excepción, porque no se han suspendido los derechos de los ciudadanos, como ilustran las concentraciones de ayer.

4. Distintas actuaciones como “los registros indiscriminados incluso en domicilios particulares” y otras medidas como “el cierre y bloqueo de páginas web” constituyen “un asedio a la democracia”. Falso: los registros de ayer no fueron indiscriminados, sino individualizados dentro de la operación de policía judicial. Y el cierre de la página web que pretendía aplicar una ley suspendida (la del referéndum del 6 de septiembre) por el Tribunal Constitucional, dando detalles de esa convocatoria ilegal y órdenes para realizarla, fue decidido por la fiscalía en cumplimiento de las resoluciones del alto tribunal.

5. “Condenamos y rechazamos la actitud totalitaria y antidemocrática del Estado español” y tras estas actuaciones “consideramos que el Gobierno ha sobrepasado la línea roja que le separaba de los regímenes autoritarios y represivos” y que “no respeta los principios elementales de la democracia”. La acusación no es nueva. Anteriormente Carles Puigdemont ya sostuvo que políticamente España es como Turquía. Pero el caso es el contrario, España es un Estado de derecho europeo y plenamente democrático. Y es Puigdemont, como Erdogan, el que amparándose en la mayoría e ignorando la separación de poderes está saltándose la ley, violando la Constitución y el Estatut y utilizando las instituciones para impulsar un referéndum ilegal y sin garantías.

6. “Los ciudadanos estamos convocados el día 1 de octubre para defender la democracia frente a un régimen represivo e intimidatorio”. Falso: la convocatoria no es para defender la democracia, sino para culminar el proyecto de derogación de la Constitución, de abrogación del Estatut de autonomía y de ruptura con el Estado plasmado en las leyes de convocatoria del referéndum y de “transitoriedad”, que fueron aprobadas por el Parlament el 6 y el 8 de septiembre de 2017 en un hemiciclo semivacío en el que se negó a los diputados de la oposición sus derechos parlamentarios. Las intimidaciones han corrido a cargo de los grupos secesionistas, entre otros la CUP, que ha pegado pasquines con las fotos de alcaldes y concejales partidarios de cumplir la legalidad democrática.

7. “Defenderemos el derecho de los catalanes a decidir libremente su futuro”. La presunción de que los catalanes no deciden su futuro en elecciones libres es falsa: han participado en 35 elecciones plenamente democráticas desde 1977 (de distinto nivel, local, autonómico, estatal y europeo) y en tres referendos (de ratificación de la Constitución y los dos Estatutos de autonomía); gozan de autogobierno; y sus partidos están plenamente presentes en el Congreso y el Senado españoles (y en el Parlamento Europeo, en su condición de españoles), así como en muchos otros organismos públicos.

8. “Lo que está viviendo Cataluña no lo está viviendo ningún Estado de la Unión Europea”. Esta es la única afirmación de Puigdemont que es cierta. Por desgracia, tanto en Hungría como en Polonia tenemos líderes nacionalistas que quieren acabar con la separación de poderes y derogar los sistemas de derechos y libertades vigentes. El apoyo expresado por el presidente Orban al seudorreferéndum del 1 de octubre ilustra meridianamente la cuestión. Por fortuna, ese tipo de comportamientos carecen de lugar en la UE.



Original aqui.


Total, ¿para que voy a hacerlo yo?, que ando liado, trabajando y esas cosas que a nadie parecen preocuparle. Estoy plenamente de acuerdo con todo ello. Y que yo sepa todavía hay en España 3.914.000 españoles sin empleo, de los cuales, hay 497.000 en Cataluña, unas cifras totalmente inaceptables. Pero ¿que es eso ante los designios de las patrias y su destino universal?.

En España el Salario Minimo Interprofesional es 707,60€, pero... ¿que es eso ante la grandeza de las patrias?

Decia Mohandas Karamchand Gandhi, alias Mahatma:

"A una persona con hambre, Dios se le manifiesta como pan."

Aquí no hay hambre pero la crisis sigue (por si alguien no lo sabe) y en vez de paraísos etéreos se crean repúblicas ad hoc donde trabajara todo el mundo, no habrá corrupcion e incluso follaremos todos más.

Y por cierto, el que no esta con ellos, no es demócrata, desde luego... faltaría más...ellos son los que reparten los carnets de demócratas...

No se si se nota que soy contrario, radicalmente contrario, a este esperpento que quieren llamar referendum democrático, simplemente porque me afecta y si me afecta y no voto, ni es referendum, ni es democrático y eso lo sabe hasta mi hijo de 13 años.


Que Fortuna nos guie

P.D. Salgo de viaje, cuando vuelva os contesto, si alguno comentáis

lunes, 18 de septiembre de 2017

Citas con mentira



"Tengo por costumbre querido Sancho que, en viendo el burro venir, ya de lejos me apercibo sin confundirme, de las patadas que pudiera propinarme, por tanto mi fiel escudero fíjate en los andares y si viéndolo retorcido y mal encarado vieres que arranca sin compostura, hazte a un lado, que de estos con mala idea, sucios y desaliñados mejor no tener contacto".

"Y hay que tener cuidado con tal calaña,que de ser menester utilizan a las más tiernas criaturas y hasta pretenden adoctrinarlas y que salgan de su mala hueste con títeres y cabalgatas. Y cuidado amigo Sancho que son los mismos que luego cobran de  berberiscos y de otros que más allá someten a sus pueblos y ello, tanto mal vestidos  cuando procede el buen hábito, como vestidos de la más cursi casta,cuando no es tan menester."

Miguel de Cervantes Saavedra afamado escritor universal. en el capitulo 20 del Quijote


¿A que suena bien?, pues es mentira, que yo sepa esta cita que da vueltas por el wasp up no la escribió Cervantes. Mas allá de que la cita tenga su punto de verdad, (creo que su mensaje es real, conozco a más de uno que la cumple al pie de la letra), no se porque nadie tiene que decir que es de Cervantes.

He leído el Quijote tres veces, he estado buscando la cita en Internet en ediciones digitales y no la he encontrado, por lo que deduzco que Cervantes no la escribió en el Quijote. Es más no recuerdo que nunca Don Quijote llamase querido a Sancho o utilizase el termino casta para no referirse a la castidad de las mujeres...

Sin embargo hay intelectuales que la citan como perteneciente al Quijote, lo que dice mucho de su intelectualidad... 
Cada vez que me llega una cita de este tipo o cifras y demás verdades absolutas me pongo en modo "duda" y en no pocas ocasiones se ven que son mentiras disfrazadas con firma o con el aval de centros tal o cual de países remotos...

Si alguien sabe del capitulo en que esta dicha cita, me quito el sombrero o la bacinilla, y pido disculpas.

Que Fortuna nos sea sincera.


jueves, 14 de septiembre de 2017

Un articulo para pensar

Hace 80 años el mundo fue testigo, silencioso y tolerante, de la gradual desaparición de una república y, en pocos meses, de la instalación de una dictadura con el apoyo entusiasta de la población y sus fuerzas vivas. La República de Weimar fue reemplazada por un régimen totalitario que concentró en una persona los tres poderes del Estado, eliminó los derechos individuales, controló la justicia, suprimió la prensa independiente y, finalmente, ejecutó el terrible Holocausto.


El 30 de enero de 1933, Adolf Hitler asumió como canciller de Alemania, luego de obtener sólo el 33 por ciento de los votos en las elecciones parlamentarias de 1932. El anciano presidente, mariscal Paul von Hindenburg, influenciado por banqueros, industriales, empresarios y terratenientes, creyó que, de esa forma, podría neutralizar al creciente partido nazi. También él pecó de ingenuidad, y Hitler puso en práctica un plan que, en poco tiempo, culminó con la suma del poder público.

En su discurso del 1° de febrero, Hitler profetizó: "Dadme cuatro años y ya no reconoceréis Alemania". De inmediato, logró que Hindenburg disolviese el Parlamento y convocase a nuevas elecciones, lo cual le dio cinco semanas sin control parlamentario. El 4 de febrero obtuvo del presidente un decreto que prohibía las críticas al gobierno y suprimía la libertad de reunión y de prensa de las organizaciones de izquierda, para barrerlas de la contienda electoral.

El 27 de febrero ocurrió el recordado incendio del Reichstag y la atribución de culpas al partido comunista. Hitler forzó entonces la firma de un decreto para la "protección del pueblo y del Estado" suspendiendo las libertades individuales, de expresión, prensa, asociación, reunión y comunicaciones, autorizando a la autoridad política a realizar allanamientos de domicilios, detención de personas y a confiscar bienes privados.

El decreto del incendio del Reichstag se basó en el artículo 48 de la Constitución de Weimar, que autorizaba al presidente del Reich a dictar "decretos de emergencia" invadiendo la función legislativa del Parlamento. Fue la primera herramienta que Hitler utilizó para establecer una dictadura en vida de Hindenburg. A partir de ese momento, se cerraron diarios, se arrestaron opositores, se prohibieron manifestaciones públicas y se creó un clima de persecución política.

En las elecciones del 5 de marzo, el partido nazi logró sólo el 44% de los votos, aunque necesitaba dos tercios para la sanción de una ley que confiriese facultades extraordinarias al gobierno. Mediante el arresto de diputados socialistas y el apoyo de los nacionalistas, Hitler alcanzó esa mayoría y el 23 de marzo el Reichstag sancionó la "ley habilitante" para "solucionar los peligros que acechan al pueblo y al Estado". La norma implicó el "suicidio" del parlamento, al delegar sus facultades en Hitler. La fecha se recuerda como el fin de la República de Weimar y el comienzo del Tercer Reich.

El 13 de marzo Joseph Goebbels asumió como ministro de Propaganda. Su primer discurso en el Día del Trabajo estuvo destinado a seducir a la juventud alemana. El 24 de marzo, Hitler anunció ante el Parlamento la necesidad de una "limpieza en la vida intelectual del país", y ello implicó la confiscación de medios de los partidos socialista y comunista. Goebbels tomó el control inmediato de todas las formas de comunicación de Alemania: libros, revistas, periódicos, reuniones públicas, el arte, la música, el cine y la radio. La noche del 10 de mayo los "camisas pardas" y las "juventudes hitlerianas" allanaron bibliotecas y librerías de toda Alemania y quemaron más de 25.000 libros.

El 3 de abril Hitler estableció la "sincronización" de la prensa. Para poder publicar medios impresos, crear nuevos, darles un nombre, o para designar un nuevo director o jefe de redacción, era necesario obtener un "certificado de confiabilidad política" y este "certificado" sólo lo otorgaba el Ministerio de Propaganda. El 7 de abril, la "cláusula aria" de la "ley del servicio civil" obligó a la expulsión de jueces, abogados y profesores universitarios judíos de sus actividades.

El 2 de mayo se "sincronizaron" los sindicatos. Irónicamente, el día siguiente a la Fiesta del Trabajador. El principal sindicato fue asaltado y sus líderes, encarcelados. Todos los sindicatos fueron obligados a fusionarse con el único Frente del Trabajo Alemán. La "sincronización" del mensaje oficial fue impuesta con las nuevas conferencias de prensa. El 1° de julio pasaron al control del Ministerio de Propaganda y su Gabinete de Prensa. Se hicieron obligatorias para todos los periodistas acreditados en Berlín y reflejaron los temas sobre los cuales la prensa debía informar. En estas conferencias, sin diálogo, se los "educaba" sobre la forma en que debían transmitir las noticias oficiales. La "sincronización" de la política ocurrió con la eliminación de los partidos opositores. El 14 de julio se sancionó la "ley sobre el delincuente habitual", que proporcionó la primera población para los recién instalados campos de concentración, como Dachau, abierto por Heinrich Himmler en el mes de marzo.

Hitler fue el primero en descubrir la importancia del cine para exaltar emociones y crear mitos personales. El 22 de septiembre se profundizó la "sincronización" de la cultura y la prensa. La ley que creó la Cámara Imperial de Cultura otorgó al Ministerio de Propaganda la facultad de establecer corporaciones gremiales de los trabajadores de la cultura y de la prensa. Y así se formaron corporaciones únicas para los escritores, los músicos, el teatro, las artes plásticas, la cinematografía y la prensa, todas bajo el mando de Joseph Goebbels.

La Cámara Imperial de Prensa fue presidida por el célebre Max Amann, ex oficial de las SS, quien dictó numerosas resoluciones para controlar la prensa y desplazar al personal de los medios que se oponían a sus decisiones. Amann levantó un imperio de prensa nazi adquiriendo, confiscando y amedrentando. La casa editorial central (Franz Eher-Nachfolger GmbH) llegó a controlar el 82 por ciento de las publicaciones periódicas. Los diarios y las revistas debían abastecerse de los "materiales periodísticos" provistos por la agencia de noticias oficial. En cuanto al sistema de radio, era controlado tanto en sus contenidos como económicamente por el Estado. A medida que avanzó la guerra, Amann era quien racionaba el papel para los diarios de acuerdo con las conveniencias políticas del nazismo. Este "zar de los medios" no tuvo ninguna formación superior, su nivel cultural era bajo y se caracterizaba por su rudeza y vulgaridad.

El 4 de octubre de 1933 se "sincronizó" en detalle el funcionamiento de los diarios y el trabajo de los periodistas. La ley de prensa reglamentó el comportamiento de los periodistas y del personal de la prensa en general. Para ejercer la profesión se debía tener nacionalidad alemana y ser de "raza aria"; se establecían los temas sobre los cuales no se podía escribir y se hacía obligatoria la afiliación en la Unión Imperial de la Prensa Alemana. La ley también prohibía a los medios fijar políticas editoriales o posiciones ideológicas: estos contenidos los transmitía el Ministerio de Propaganda.

En cuanto a la justicia, Hitler desde siempre odió a jueces y juristas, pues el Estado de Derecho implicaba limitar el principio de autoridad del Führer por encima de todas las normas. Ya en 1933 se dirigió a aquellos advirtiéndoles que "el Estado total no debe conocer diferencia alguna entre la ley y la ética", y que llegaría el día en que esta identidad iba a convertir en innecesaria a la primera. Gradualmente, llevó a cabo la virtual anulación del Poder Judicial a partir de ese año, otorgando mayores facultades a los "tribunales del pueblo", heredados de la República de Weimar, que funcionaban con total arbitrariedad y que en pocos años desplazaron a los juzgados penales de casi toda su esfera de actuación. Estos "tribunales del pueblo" se diseminaron por todas las ciudades alemanas y se convirtieron en otro órgano estatal por medio del cual el nazismo proclamaba sus consignas e imponía el terror en la población.

Todo esto ocurrió en un solo año, hace ochenta. Durante los doce años siguientes, el nazismo continuó su marcha atroz, controlando toda Europa Occidental (salvo Gran Bretaña) y realizando la mayor violación de derechos humanos que recuerda la historia. Es importante que todas las naciones del mundo recuerden cómo surgió ese régimen y las terribles consecuencias que la cobardía o la conveniencia de los dirigentes y el temor o desinterés de la población pueden provocar al debilitarse los valores colectivos y la vigencia plena de las instituciones democráticas.

Salvando, como decíamos, las enormes distancias, los argentinos deberíamos reparar en los rasgos autoritarios que, cada vez con mayor frecuencia, pone de manifiesto el Gobierno, y cobrar conciencia de que es imposible prever cómo puede terminar un proceso que comienza cercenando las libertades y la independencia de los tres poderes del Estado, al tiempo que distorsiona los valores esenciales de la República y promueve enfrentamientos dentro de la sociedad.

LA NACION OpiniónEditorial

Que Fortuna nos sea propicia

lunes, 11 de septiembre de 2017

España es culpable



No sé qué ocurrirá en Cataluña en octubre. Estaré de viaje, con la dosis de vergüenza añadida de quien está en el extranjero y comprueba que lo miran a uno con lástima, como súbdito de un país de fantoches, surrealista hasta el disparate. Por eso, el mal rato que ese día voy a pasar quiero agradecérselo a tres grupos de compatriotas, catalanes y no catalanes: los oportunistas, los cobardes y los sinvergüenzas. Hay un cuarto grupo que incluye desde ingenuos manipulables a analfabetos de buena voluntad, pero voy a dejarlos fuera porque esta página tiene capacidad de aforo limitada. Así que me centraré en los otros. Los que harán posible que a mi edad, y con la mili que llevo, un editor norteamericano, un amigo escritor francés, un periodista cultural alemán, me acompañen en el sentimiento.

Cuando miro atrás sobre cómo hemos llegado a esto, a que una democracia de cuarenta años en uno de los países con más larga historia en Europa se vea en la que nos vemos, me llevan los diablos con la podredumbre moral de una clase política capaz de prevaricar de todo, de demolerlo todo con tal de mantenerse en el poder aunque sea con respiración asistida. De esa panda de charlatanes, fanáticos, catetos y a veces ladrones –con corbata o sin ella–, dueña de una España estupefacta, clientelar o cómplice. De una feria de pícaros y cortabolsas que las nuevas formaciones políticas no regeneran, sino alientan.

El disparate catalán tiene como autor principal a esa clase dirigente catalana de toda la vida, alta burguesía cuya arrogante ansia de lucro e impunidad abrieron, de tanto forzarla, la caja de los truenos. Pero no están solos. Por la tapa se coló el interés de los empresarios calladitos y cómplices, así como esa demagogia estólida, facilona, oportunista, encarnada por los Rufiancitos de turno, aliada para la ocasión con el fanatismo más analfabeto, intransigente, agresivo e incontrolable. Y en esa pinza siniestra, en ese ambiente de chantaje social facilitado por la dejación que el Estado español ha hecho de sus obligaciones –cualquier acto de legítima autoridad democrática se considera ya un acto fascista–, crece y se educa desde hace años la sociedad joven de Cataluña, con efectos dramáticos en la actualidad y devastadores, irreversibles, a corto y medio plazo. En esa fábrica de desprecio, cuando no de odio visceral, a todo cuanto se relaciona con la palabra España.

Pero ojo. Si esas responsabilidades corresponden a la sociedad catalana, el resto de España es tan culpable como ella. Lo fueron quienes, aun conscientes de dónde estaban los más peligrosos cánceres históricos españoles, trocearon en diecisiete porciones competencias fundamentales como educación y fuerzas de seguridad. Lo es esa izquierda que permitió que la bandera y la palabra España pareciesen propiedad exclusiva de la derecha, y lo es la derecha que no vaciló en arropar con tales símbolos sus turbios negocios. Lo son los presidentes desde González a Rajoy, sin excepción, que durante tres décadas permitieron que el nacionalismo despreciara, primero, e insultara, luego, los símbolos del Estado, convirtiendo en apestados a quienes con toda legitimidad los defendían por creer en ellos. Son culpables los ministros de Educación y los políticos que permitieron la contumaz falsedad en los libros de texto que forman generaciones para el futuro. Es responsable la Real Academia Española, que para no meterse en problemas negó siempre su amparo a los profesores, empresarios y padres de familia que acudían a ella denunciando chantajes lingüísticos. Es responsable un país que permite a una horda miserable silbar su himno nacional y a su rey. Son responsables los periodistas y tertulianos que ahora despiertan indignados tras guardar prudente cautela durante décadas, mientras a sus compañeros que pronosticaban lo que iba a ocurrir –no era preciso ser futurólogo– los llamaban exagerados y alarmistas.

Porque no les quepa duda: culpables somos ustedes y yo, que ahora exigimos sentido común a una sociedad civil catalana a la que dejamos indefensa en manos de manipuladores, sinvergüenzas y delincuentes. Una sociedad que, en buena parte, no ha tenido otra que agachar la cabeza y permitir que sus hijos se mimeticen con el paisaje para sobrevivir. Unos españoles desvalidos a quienes ahora exigimos, desde lejos, la heroicidad de que se mantengan firmes, cuando hemos permitido que los aplasten y silencien. Por eso, pase lo que pase en octubre, el daño es irreparable y el mal es colectivo, pues todos somos culpables. Por estúpidos. Por indiferentes y por cobardes.


Arturo Pérez Reverte aquí

Iba a poner algo, pero seguramente estropearia el texto.

Que Fortuna nos sea propicia

P.D. Imagen tomada de aqui





sábado, 9 de septiembre de 2017

El pastelero valiente...

Vídeo realizado por auténticos buenos catalanes, de esos de verdad, no esos malos catalanes que simpatizan con el resto de España. El vídeo esta realizado por los auténticos patriotas, ciudadanos de bien, cuando seamos independientes ya les ajustaremos las cuentas a todos españoles fascistas que no nos dejan votar...


Después de una elecciones ganadas (no por numero de votos sino por un sistema electoral injusto) la coalición del pueblo, que decía que era una lista de electoral sin políticos pero donde en los cinco primeros puestos hubo TRES PROFESIONALES de la Política , que es cosa muy curiosa, y como no se ponían de acuerdo en quien debía dirigir los destinos democraticos del pueblo, vieron pasar por allí a alguien y dijeron, ¿Carles quieres ser presidente? y Carles que siempre ha defendido la supremacía moral e intelectual de la raza catalana acepto, y eso es democrático de cojones, faltaría más, así quería empezar la nacimiento de la Republica Democratica y Popular de Cataluña

Después de 40 años de politiqueo desde todos los medios públicos inflamando la superioridad moral de los catalanes que son merecedores de sus éxitos pero eluden sus fracasos echando la culpa de los mismos al resto del país desde todos los medios públicos y privados al alcance de su condicionada subvención,  después de 40 años en los que el estado no ha estado en Cataluña, ya que, mediante los apoyos parlamentarios de Pujol al gobierno de turno, este desapareció de esta región de España y dejo hacer y deshacer a su gusto al Gran Cacique Ladrón de la Supremacía Catalana a su gusto, haciendo su feudo, controlando y fabricando su país, con el silencio culpable y cómplice de PP y Psoe.

Después de 40 años aparece el pastelero valiente, el tonto necesario, el patriota ciego, estúpido y fanático, el visionario y dice que va a cambiar las fronteras de mi país a su gusto, que va a coger un trozo de mi país y va a hacer un país dentro del mio, a su gusto, con sus medidas y que yo no cuento para nada, que me aguante,  la verdad es que parece un retrasado mental y creo que lo es.

El visionario, adalid de la democracia, aprovecha el acceso a los fondos públicos al servicio de los ciudadanos para financiar su causa, dice que España es un país fascista, que hay que ser muy imbécil para decir eso, mete a sus amigos de fidelidad perruna en embajadas como a la hermana del gran político Guardiola (ese imbécil que dijo que España no es un país democrático) en Dinamarca, a dirigir a la policía y demás puestos tácticos, le va a dar igual..
Amenaza con quitar la subvención  a los medios de comunicación que no se hagan eco de sus soflamas, democráticamente, eso si, todo lo suyo es democracia, lo demás es fascismo.

En un infame, estúpido y estéril intento de dar patina de legalidad a lo que es una violación, se monta dos sesiones parlamentarias en las que siguiendo los mismos métodos que hizo Hitler para subir democraticamente al poder, quiere institucionalizar lo que es imposible institucionalizar, no es raro, siguen los mismos procedimientos que siguieron los nazis, y a los hechos me remito, los buenos y los malos catalanes, historiadores con "Nueva Historia",marchas y manifestaciones folcloricas con banderitas (algun dia hablare de la Diada), excursiones nocturnas con patrióticas antorchas, supremacía intelectual y social, la culpa es del vecino y las virtudes son nuestras,  una ley con muchas similitudes a la  Ley Habilitante de 1933 nazi, todo suena a "rancia democracia", tipo Nureberg, falta Hugo Boss y Leni Riefenstahl, pero tienen a Rufian y a la de CUP, ademas de asociaciones parecidas a la Falange como ANC, ejercen, casi, labores de gobierno, todo democrático

Al amigo pastelero se le llena su esquizofrenica boca con la palabra democracia, mejor dicho con el uso torticero de la palabra democracia y pongo un ejemplo para explicarlo, si Santander, Burgos, La Rioja y Zaragoza hacen un referéndum para aprovechar el agua del Ebro para regar los Monegros (y otros usos que ahora no hacen), y el sobrante venderlo al mejor postor, seria democrático, pero no seria justo.
Pongan las provincias catalanas y el resto de España en esta ecuación, así de claro y meridiano, una parte no puede decidir sobre un todo, les guste o no.

El pastelero valiente se cree que es el pastor del pueblo y como fanático y estúpido que es no ve la realidad, se pensaba que diciendo democracia, mandato democrático y esa estupideces que dice, el resto del mundo se iba a poner a su lado contra el resto de España, son así de idiotas y aunque han visto y sentido el desprecio internacional que ha cosechado esta comedia y la falta de apoyos conseguidos, siguen en sus trece, como Quijote contra los molinos, la falta de visión y de sentido común son palpables. La realidad le atropellara y la realidad es que no tiene los medios, ni el apoyo interno, ni el externo, ni la legalidad para hacer nada y el Gobierno de España si los tiene, apoyos internos y externos, la ley y los medios para aplicarla, es sencillo.

El estado tiene el deber y digo deber, de defender mi derecho a decidir sobre España, con  todos los medios a su alcance, sin exclusiones, sin complejos. El estado debe mirar hacia atrás y pensar porque se ha llegado a esto, centralizar educación y sanidad y hacer su trabajo, que ya esta bien, si en este proceso hay que meter gente a la cárcel, pues se mete, aunque yo no soy partidario, defiendo más bien de pedirles las compensaciones económicas de los gastos generados por sus ínfulas y su caciquismo y que devuelvan hasta el ultimo céntimo, con intereses y costas, al fin y al cabo, en la cárcel solo generan gastos y de esta otra forma recuperaríamos, parte al menos, de lo que han utilizado de los fondos de todos en su beneficio caciquil y desde luego quitarles TODOS los privilegios de sus cargos, coches, escolta, secretaria y pensión vitalicia.

La entrada se llama el pastelero valiente, pero quizás debiera llamarse el pastelero imbécil.

Como diría un tal Virgilio

"Parcere subiectis et debellare superbos.."


Que Fortuna nos quite complejos